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jueves, 21 de enero de 2016

Desayuno sano: ¿Qué se debe desayunar?

Un desayuno saludable es importante para comenzar bien el día. Pero no se debe caer en la tentación de optar por bollería industrial u otras opciones que puedan afectar al peso y a la salud en general. Entonces, ¿qué se debe tomar en el desayuno, para abastecer al organismo lo mejor posible?

La primera comida de la mañana debe constar de tres componentes esenciales:
  • cereales o pan (mejor integral)
  • leche o productos lácteos (mejor desnatados)
  • fruta y/o verdura frescas
Los cereales como el pan integral, las galletas, los copos de avena o el muesli proporcionan energía gracias a su alto contenido en almidón. Hay que procurar que los cereales no estén edulcorados. El pan o tostadas deben ser integrales, porque la sensación de saciedad es más duradera y proporcionan al cuerpo más vitaminas, minerales y fibra que los productos de harina blanca.
La leche, el yogur y el queso proveen con calcio a los huesos y los dientes. Las proteínas que contienen mejoran la absorción del calcio. Las frutas frescas y los vegetales son ligeros y también contienen minerales y vitaminas esenciales.
Las manzanas, los plátanos, los frutos rojos o los cítricos están deliciosos al natural o acompañando una ración de muesli o un yogur. Se puede aligerar fácilmente un bocadillo de embutido o queso añadiendo lechuga, tomate o pepino. Las tiras de pimiento rojo o hierbas como albahaca o cebollino agregan valor a un simple panecillo tanto en sabor como en apariencia.
El tipo de embutido y de queso debe tener un bajo contenido en grasa. Embutidos con poca grasa son, por ejemplo, el pavo o el jamón york. Por el contrario, el salchichón o el chorizo contienen mucha grasa por lo que es mejor evitarlos.
Otra opción para un desayuno saludable es incorporar una ración de frutos secos, ricos en proteínas, fibra, calcio y magnesio. También el aceite de oliva puede ser un acompañamiento sano y recomendable, una fuente de energía de alta calidad por su contenido en ácido oleico. Asimismo, los aceites vírgenes extra son una fuente de antioxidantes naturales (polifenoles) siendo un producto ideal para comenzar el día.
Por otra parte, para que el cuerpo esté bien hidratado es importante incluir en el desayuno bebidas que quiten la sed como el agua mineral, las infusiones sin azúcar o los zumos de frutas naturales. Estas bebidas son un perfecto complemento al café, el té o el cacao.

Muchos niños no suelen tener ganas de tomar un desayuno sano por las mañanas. Pero es importante establecer una rutina para que aprendan la importancia de desayunar. Es aconsejable despertar a los niños con tiempo suficiente para que puedan desayunar con tranquilidad. Para predicar con el ejemplo hay que tomarse tiempo para sentarse con ellos y desayunar juntos. También hay que cuidar que los desayunos sean variados. No es necesario pensar algo diferente para cada día, sólo brindar al niño algo nuevo de vez en cuando, como un nuevo tipo de fruta presentado de forma atractiva o variar el tipo de cereal.


lunes, 18 de enero de 2016

Por qué se necesita una prueba de esfuerzo cardíaco (o “stress test”)

¿Te ha recomendado tu médico una prueba de esfuerzo cardíaco o prueba de esfuerzo en estera? No dejes de hacértela. Mediante esta prueba, que se hace en el consultorio del médico o en un centro de salud, es posible determinar si tu corazón anda bien o si hay algún trastorno en su funcionamiento, al que posiblemente se le pueda poner remedio antes de que se convierta en un problema serio.



Como Carmen llevaba un tiempo quejándose de latidos irregulares (arritmia), aun cuando estuviera sentada, su médico le recomendó una prueba de estera o prueba de esfuerzo cardíaco o prueba de tolerancia al ejercicio, entre otros procedimientos, para buscar la causa. Como nunca se había hecho una prueba similar, se sentía un poco asustada, pero por suerte, la pasó sin problemas. ¿Te han recomendado hacerte la prueba de estera y quieres saber exactamente en qué consiste? Aquí te lo explicamos para que salgas de dudas.

El objetivo de la prueba del esfuerzo cardíaco (stress test) es recopilar información sobre el funcionamiento del corazón durante la actividad física. La razón es que algunos problemas cardíacos son más fáciles de diagnosticar cuando el corazón está “trabajando” con más fuerza y latiendo con más rapidez. Eso se logra con esta prueba, que consiste en hacerte caminar o correr en una estera o pedalear en una bicicleta estacionaria mientras monitorean tu corazón. Si padeces de artritis o cualquier problema de salud que obstaculice el movimiento, tu médico puede inyectarte una medicina que cause el mismo efecto que el ejercicio en tu corazón.

¿Necesitas un stress test (prueba de esfuerzo cardíaco o prueba de tolerancia al ejercicio)?

Si has notado dolor en el pecho y/o falta de aire , consulta con tu médico. Quizá necesites hacértela, ya que estos síntomas podrían representar que tu corazón no está recibiendo suficiente flujo sanguíneo en ciertos momentos. El stress test se usa para ayudar al diagnóstico de la enfermedad de las arterias coronarias, o (si ésta ya existe) para determinar su severidad. Esta enfermedad consiste en el depósito de una sustancia parecida a la cera, llamada placa (formado entre otras cosas por colesterol) en las arterias. El depósito de placa estrecha a las arterias coronarias que son las encargadas de suministrar la sangre rica en oxígeno al corazón. Al hacerse más estrechas, se reduce el flujo de sangre al corazón. Además, el depósito de placa aumenta la posibilidad de que se formen coágulos, que podrían obstruir completamente el flujo de la sangre, lo que puede dar lugar a un ataque al corazón.

Sin embargo, también existe la posibilidad de que no tengas ningún síntoma y que no tengas señales de enfermedad coronaria en el electrocardiograma de tu corazón en reposo, pero que tu médico te sugiera realizar una prueba de esfuerzo o stress test. Podría sugerirlo para determinar el estado de tu corazón cuando haces actividades físicas más intensas y se ve obligado a trabajar con más fuerza (requiriendo mayor cantidad de oxígeno) porque tienes algún factor que te puede poner en riesgo de tener enfermedad coronaria o algún problema (diabetes, presión alta, colesterol alto, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, etc.).

Si no puedes hacer los ejercicios en el tiempo que se considera normal para tu edad durante el stress test o prueba de esfuerzo, puede ser señal de que tu corazón no recibe suficiente flujo de sangre. Sin embargo, existen otros factores que pueden impedir que hagas ejercicios durante el tiempo normal, como trastornos pulmonares, anemia o que se esté en malas condiciones físicas. La prueba de esfuerzo o stress test sirve también para evaluar otros problemas, como en los casos de un ciertos problemas de las válvulas del corazón (como la estenosis de la válvula mitral o la estenosis de la válvula aórtica).

¿En qué consiste la prueba?

El técnico te coloca en el pecho 10 parches adhesivos planos, que se conectan a un monitor del electrocardiograma (ECG), para seguir la actividad eléctrica del corazón durante la prueba. Después te hacen caminar en una estera o pedalear en una bicicleta estacionaria, cada vez con más rapidez. Mientras tanto, se mide la actividad de tu corazón con un electrocardiograma, y se toma tu presión arterial. La prueba continúa hasta que alcances la frecuencia cardíaca deseada, hasta que te canses o desarrolles dolor en el pecho u otro síntoma que te impida continuar o algún cambio en la presión arterial que le preocupe al médico. El doctor o doctora también detendrá la prueba de esfuerzo si el electrocardiograma muestra que el corazón no está recibiendo suficiente oxígeno o hay algún trastorno del ritmo que le preocupe. La parte del ejercicio dura menos de 15 minutos, aunque la consulta completa suele prolongarse aproximadamente por una hora.

Algunos riesgos

Aunque existen algunos riesgos al hacer la prueba de esfuerzo o stress test es poco común que sucedan complicaciones serias. La posibilidad de que cause un ataque al corazón o un ritmo cardíaco irregular peligroso es muy raro. Las personas propensas a estas complicaciones suelen tener un corazón débil, y en esos casos el médico no recomienda la prueba. Hay efectos secundarios más comunes, pero menos serios y son:
Arritmia. Por lo regular desaparece rápidamente una vez que descansas. Pero si persiste, tal vez necesites observación o un tratamiento en el hospital.

Hipotensión (presión arterial baja), que puede hacer que sientas mareos o hasta que te desmayes. Este problema suele desaparecer una vez que tu corazón deja de trabajar fuertemente, y raras veces requiere tratamiento.

A veces la prueba de esfuerzo puede incluir un ultrasonido (ondas de sonido) que permite ver imágenes del corazón también. Eso permite a tu médico ver anormalidades en las válvulas y/o el músculo del corazón.

Y, si no puedes hacer ejercicio, puede incluir medicamentos para medir la circulación de la sangre en el corazón “como si estuviese haciendo ejercicio”. Esto último es lo que se conoce como prueba de esfuerzo farmacológica o de medicina nuclear. Es un estudio que utiliza radioisótopos y obtiene tanto un electrocardiograma como imágenes de tu corazón en reposo y durante el ejercicio. Se puede utilizar una pequeña cantidad de ya sea, talio o de sestamibi (Cardiolite), ambas son radioactivas. La radioactividad permite que las cámaras capten las imágenes del flujo de sangre en tu corazón. La cantidad de radioactividad es muy pequeña y no te causa ningún daño.

Si el médico te lo recomienda, no temas hacerte la prueba de esfuerzo, prueba de tolerancia al ejercicio o stress test. El procedimiento no duele, los riesgos son mínimos y los técnicos están entrenados para detener la prueba al menor signo de cualquier problema, así como para tomar medidas inmediatas si aparecen complicaciones. Por lo regular, puedes volver a tus actividades normales una vez concluida la prueba. Si todo sale bien, te sentirás tranquilo(a) respecto a la salud de tu corazón. Y si se presenta algún problema, tu médico puede tomar rápidamente las medidas necesarias para controlarlo.

Pero si todavía tienes dudas sobre los beneficios y/o riesgos de la prueba de esfuerzo o prueba de estera en tu caso particular, consulta con tu médico.


viernes, 15 de enero de 2016

Las mejores 5 posiciones de yoga para corredores


Una zancada detrás de la otra, pero correr no es solo un acto físico, un aspecto crucial para un corredor es controlar la mente.
Cuando llevas recorridos unos cuantos kilómetros, empiezas a sentir como cada uno de tus pasos te llevan a tener total consciencia de tu cuerpo. Solo el sonido de tu respiración interrumpe el silencio. En ese instante tus pensamientos desaparecen y solo existes tu. A partir de ahí, todo tu ser se concentra en dar una nueva zancada, mezcla de sufrimiento trascendente y superación.
Algo parecido es lo que podemos experimentar con la práctica de Yoga, y la mezcla de ambas disciplinas nos aportará inmediatos beneficios.
El Yoga te mantiene en forma, pero cruzarlo con planes de correr nos hará mejorar nuestro estado físico. También poco a poco nos hará muy flexibles y ganaremos agilidad en carrera. Controlaremos mejor los tiempos y nos ayudará a dirigirnos hacia nuestros objetivos. Practicar yoga después de correr nos relajará, en periodos de descanso nos mantendrá activos y con lesiones nos ayudará en la recuperación de forma activa.
No es fácil iniciarse, yo te recomiendo que acudas a algún especialista de tu zona para poder tener un contacto más profundo. De momento te cuento las 5 mejores posiciones de yoga para que puedas incluir en tus planes de running.
LAS 5 MEJORES POSICIONES DE YOGA PARA CORREDORES
1. Mariposa (BADDHA KONASANA)
Esta posición es bastante sencilla, perfecta para empezar y nos ayuda a estirar muy bien la parte interna de las piernas y externa de los glúteos, manteniendo la espalda recta. Utiliza un colchón fino para los ejercicios, y controla la respiración. En esta posición nos sentaremos en el suelo con las plantas de los pies juntas, bajando los muslos lo máximo que podamos hasta el suelo. Empieza 2 minutos y poco a poco aumenta el tiempo hasta 5 minutos.

2. Perro Boca Abajo (ADHO MUKHA SVANASANA)
Esta posición es muy divertida y fácil de hacer. Estira los glúteos y las piernas, mientras tonificamos hombros y brazos. Para conseguirla, ponte en posición de hacer flexiones, y poco a poco con las puntas de los pies ves andando manteniendo las manos en su sitio y estirando los brazos. Atento a la respiración, y mantén el cuello relajado y la espalda algo rígida.

3. Posición de la Montaña (TADASANA)
Esta es una de las posturas básicas de yoga, es la base de muchas otras posturas de pie. Nos ayuda a estirar la columna y brazos. Es ideal para iniciarse ya que no es muy exigente. Se ejecuta con los pies con abertura a la altura de los hombros, controlando la respiración. Asegúrate de que tu peso está bien distribuido en las cuatro esquinas de tus pies. Puedes hacerla durante un minuto.

4. Posición de la Silla (UTKATASANA)

Esta posición te ayudará a estirar y fortalecer las piernas, particularmente los cuadriceps y los gemelos. Trabajamos hombros y la parte inferior de la espalda. Junta las palmas de las manos por encima de la cabeza, respira pausadamente y flexiona las rodillas como sentado en una silla. Puedes mantener esta posición 1 minuto y repetirla hasta 3 veces.

5. Posición de Héroe (VIRASANA)
Excelente postura para estirar los cuadriceps y alinear la zancada a la hora de correr. Con una respiración calmada, siéntate en el suelo de rodillas, la planta de los pies hacia arriba y los pies apuntando atrás. Siente como se estiran los cuadriceps y toda la columna.

 Practica de manera regular, con vestuario cómodo. Haz un calentamiento inicial y respira por la nariz de manera profunda y relajada. 

42 soluciones para los errores más frecuentes en el maratón

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Si habláramos de corredores, diríamos que chocamos con el mismo muro una y otra vez. Por ello, este mes os ofrecemos 42 soluciones para los 42 errores más frecuentes en el maratón y su preparación.

42 errores habituales
Entrenamiento de carrera:
1. No entrenar un mínimo.
2. Entrenar demasiado.
3. Hacer pocos kilómetros.
4. Hacer tiradas demasiado largas en una sola sesión.
5. Cambiar de planificación o método de entrenamiento en el mismo ciclo.
6. Hacer las series cortas demasiado rápido.
7. Rodar siempre vivo.
8. Recuperar demasiado entre series.
9. Piques en los entrenamientos.
10. Abusar de los entrenamientos sobre superficies inadecuadas.
11. Exceso de competiciones previas al maratón.
12. No competir antes del maratón.
Entrenamiento complementario:
13. No estirar.
14. No hacer abdominales.
15. Descansar poco.
16. No hacer ejercicios de tobillos.
17. No hacer trabajo de fuerza (pesas o gomas).
18. Sufrir en los entrenamientos.
Psicología y lesiones:
19. No tener claros los objetivos.
20. No saber cuál es la marca real a la que se puede aspirar.
21. Obsesionarse con la marca a realizar.
22. No adaptar los entrenamientos a la realidad de cada uno.
23. Adoptar malas posturas cotidianas puede provocar lesiones.
24. No recuperar bien tras una lesión.
Alimentación:
25. Hidratarse insuficientemente entrenando.
26. Hidratarse demasiado o escasamente en competición.
27. No desayunar antes del maratón.
28. No comer variado.
29. Querer perder peso para correr más.
Equipación:
30. Estrenar zapatillas en el maratón.
31. Estrenar calcetines en el maratón.
32. No echarse vaselina en la entrepierna, axilas y pezones.
33. Usar prendas inadecuadas.
34. Competir con zapatillas demasiado ligeras.
Competición (el día del maratón):
35. Tomar ampollas o geles de asimilación rápida.
36. Dar cambios de ritmo.
37. Correr más rápido la primera parte que la segunda.
38. No adaptarse a la meteorología.
39. Correr sin estar motivado.
40. Competir resfriado.
41. Competir lesionado.
42. No descansar después. 
Las 42 soluciones
Entrenamiento de carrera:
1. Es imposible enfrentarse al maratón con éxito sin haber entrenado un mínimo de 12 semanas, con tres sesiones por semana. A más experiencia y entrenamiento mejores resultados.
2. Es muy común entre los corredores aficionados entrenar mucho más de lo que su organismo es capaz de asimilar. En estos casos lo único que consiguen es sobreentreanarse y, con ello, rendir muy por debajo de sus posibilidades. Lo peor de esto es que una vez que te pasas se necesitan varios meses para recuperarte.
3. Preparar un maratón requiere entrenar un mínimo de kilómetros a la semana, de lo contrario es muy difícil acabarlo (si se es principiante) o hacer la marca objetivo (si el corredor es más experimentado). Como mínimo hay que entrenar tres días por semana y más de 35km (entre las tres sesiones).
4. Las sesiones demasiado largas, de más de dos horas y media, si se realizan con regularidad varias veces antes del maratón perjudican mucho más que benefician; bloquean el hígado y con ello la capacidad de asimilación del entrenamiento.
5. Una vez que se planifica un maratón y se empieza con un método de trabajo es mejor no cambiarlo ni introducir modificaciones sacadas de otro método. Con ello sólo conseguiréis confundiros y no sacar el máximo rendimiento a vuestro entrenamiento.
6. A un corredor aficionado hacer las series cortas demasiado rápido le puede traer muchos problemas musculares y una mayor sobrecarga del hígado, lo que implica un menor rendimiento en las series largas, una mayor fatiga muscular y, con el tiempo, desánimo, malas sensaciones y dolores musculares en las piernas.
7. Para preparar bien el maratón hay que trabajar todas las cualidades físicas y los rodajes hay que hacerlos desde los ritmos más suaves; no sólo hay que buscar la mejora de la capacidad y de la potencia aeróbica. Es fundamental la resistencia aeróbica (a ritmos suaves) para acostumbrar al organismo a tirar de grasas y a asimilar los entrenamientos fuertes de las series.
8. Las recuperaciones de las series deben ser muy breves, en torno a un minuto (minuto y medio si es entre repeticiones muy largas) para que el entrenamiento sea más real y para no hacer la calidad demasiado fuerte. A medida que se mejora el nivel de forma se incrementa el número de pulsaciones recuperadas en un minuto.
9. Con los piques en los entrenamientos se consiguen más frustraciones que satisfacciones. Con ellos adulteramos el entrenamiento. El ir tantas veces al límite nos hace rendir menos en la competición. Hay que ser fríos, metódicos y competir sólo con dorsal.
10. Cuando se realizan tantos kilómetros para preparar el maratón lo ideal es entrenar sobre varios tipos de superficies, fundamentalmente tierra. El cemento y el asfalto son superficies demasiado duras que hay que evitar en lo posible.
11. Si uno quiere llegar en la mejor forma al maratón y realizar su mejor marca posible no se debe competir todos los fines de semana anteriores al maratón, ni siquiera uno de cada dos. Lo ideal sería no competir más de tres veces en las ocho semanas previas al maratón.
12. La semana anterior al maratón no se debe competir nunca, pues aunque no sea a tope, no te vas a recuperar del todo para el maratón, con lo que penalizarás notablemente el rendimiento en los 42,195km.
Entrenamiento complementario:
13. Los estiramientos son muy importantes; se pueden realizar antes, y siempre (obligatorio) después de cada entrenamiento, concentrados, durante unos 20 segundos por ejercicio. Con ello los músculos recuperan su estado anterior a la carrera y se disminuye la sobrecarga, lo que permite un mejor drenaje y estimulación de la circulación sanguínea. Correr muchos kilómetros y no estirar provoca un enorme desequilibrio muscular que a medio plazo puede significar lesión.
14. Los ejercicios de abdominales y lumbares fortalecen los músculos que nos mantienen erguidos y, de este modo, evitan dolores de espalda y de la zona pélvica. Es necesario dedicar todos los días (de entreno) unos minutos específicos para realizarlos.
15. El descanso es la parte del entrenamiento más importante. Permite asimilar todo el trabajo realizado, evita sobrecargas y previene lesiones inoportunas. Los corredores que tienen trabajos con un gran desgaste físico deben ser conscientes de ello y procurar descansar lo máximo posible, además de no sobrecargarse con demasiados kilómetros. Deben intercalar entrenamientos fuertes con otros suaves.
16. Es necesario trabajar regularmente los ejercicios de tobillos para mejorar el rendimiento y evitar lesiones tendinosas como las de Aquiles, periostitis o fascitis plantar.
17. La fuerza es una capacidad básica que influye directamente en el rendimiento del corredor. Al desarrollarla se acelera la recuperación muscular y se evita en gran medida la aparición de lesiones. La fuerza es una capacidad fácilmente mejorable (con trabajo de pesas o gomas) o adquirible en los corredores de fondo.
18. Cuando un maratoniano sufre en los entrenamientos es que está entrenando mal. Mejorar no significa sufrir, sino asimilar cada día de trabajo. Si sufres es porque vas más rápido de lo que debes.
Psicología y lesiones
19. Si no se tiene claro el objetivo difícilmente se puede preparar correctamente. Nada más decidir el maratón que vas a correr has de marcarte una meta concreta.
20. Con los resultados en las competiciones previas al maratón y con los tiempos realizados en los entrenamientos se puede tener una idea clara del tiempo real al que aspirar, independientemente del objetivo trazado previamente.
21. Marcar un objetivo de marca no debe suponer obsesionarse con la misma. Hay que emplear el sentido común y buscar marcas posibles para las cualidades y capacidades de cada uno.
22. Es importante tener en cuenta el tipo de trabajo que realiza cada uno y los horarios del mismo. No hay que anteponer nunca el entrenamiento a la vida familiar y profesional.
23. Las malas posturas repetidas diariamente en el trabajo, al coger objetos, al conducir o al estar relajado en casa pueden provocar lesiones de espalda.
24. Después de una lesión es fundamental recuperarse del todo realizando un descanso activo y una buena rehabilitación dirigida por un especialista. Sólo cuando se ha recuperado del todo se debe entrenar con normalidad. Antes hay que empezar de forma progresiva.
Alimentación:
25. Cada día de entrenamiento se debería ingerir al menos litro y medio de agua (y medio de bebida isotónica; ésta permite acelerar la recuperación y asimilar mejor el entrena- miento). Bebidas de este tipo las podéis hacer vosotros mismos en casa mezclando agua mineral (rica en sodio, magnesio y cloruros) con zumos de frutas (ricos en potasio) en una proporción aproximada de 3/4 de litro de agua por 1/4 de litro de zumo.
26. En la competición hay que beber agua en cada avituallamiento, dos o tres tragos a sorbos cortos. No hay que beberse la botella entera, ya que un exceso de hidratación puede ser más perjudicial que una deshidratación. Ésta última se produce por la pérdida de más del 3% del peso corporal. La excesiva sudoración nos hace perder agua, que si no es remplazada inmediatamente hace que disminuya el volumen sanguíneo. De esta forma si el corazón recibe menos sangre, bombea menos, y para mantener el esfuerzo le obligamos a subir el número de pulsaciones por minuto. Todo esto acelerará la aparición de la fatiga y acarreará un menor rendimiento.
27. Es necesario desayunar como mínimo dos horas antes y hacerlo como todos los días. No hay que cambiar ni el hábito ni los alimentos. Desde la última ingesta hasta la competición hay que ingerir bastante agua, y nada de azúcares o bebidas azucaradas.
28. Se debe comer variado y aumentar la ingesta de carbohidratos en forma de legumbres, arroz, pasta, verduras, hortalizas, frutas y frutos secos. También sería importante tomar una cucharada diaria de miel y otra de aceite de oliva virgen. Conseguirás que la sangre se espese menos (pues circularán menos residuos por ella), el hígado trabajará mejor (con lo que desaparecerán los flatos) y se incrementará el número de glóbulos rojos, entre otras muchas más ventajas. A medio plazo os sentiréis mejor y al mismo esfuerzo el rendimiento será mucho mayor.
29. Comer poco supone un menor rendimiento. No por estar más delgado correremos más y mejor. El peso se debe perder por entrenamiento, no por falta de alimentos. No hay que comer con gula, pero tampoco quedarse con la sensación hambre.
Equipación:
30. Hay que correr con el mismo modelo de zapatillas con el que habéis entrenado. Evitaréis molestias, rozaduras y dolores que pueden truncar vuestras aspiraciones. No estrenes nunca zapatillas en un maratón, pues lo más probable es que provoquen ampollas y rozaduras. Lo ideal es usarlas varias semanas antes para adaptarlas perfectamente al pie.
31. Los calcetines deben ser finos, cortos, de Coolmax y sin costuras, y hay que competir con ellos usados y lavados. Esta es la prenda que más tenéis que cuidar, pues una simple rozadura en el pie puede obligaros a retiraros. Es muy importante untar los dedos, el puente y el talón del pie con vaselina antes de calzar el calcetín; debe ajustar perfectamente, sin ninguna doblez ni holgura que pueda provocarla, antes de calzar la zapatilla.
32. Para evitar molestas rozaduras hay que cubrir con vaselina todas las zonas del cuerpo susceptibles de rozamiento. Las zona de mayor riesgo son los pies, como ha quedado señalado en la solución anterior. Otras son las axilas, los interiores de los muslos y los pezones.
33. Lo más importante de la vestimenta en un maratoniano es que sea cómoda y no provoque rozaduras. Son ideales las de tejidos técnicos como el Coolmax, que transpira como el algodón pero se seca mucho antes. Si entrenas o compites en un lugar con mucho calor lo más aconsejable es que las equipaciones sean de colores claros o blancas (por lo menos las camisetas, pues tienen mayor superficie de exposición al sol). Los colores blancos reflejan los rayos solares y evitan que os recalentéis más y por tanto que gastéis más energía en refrigeraros; en una distancia tan larga esto puede suponer muchos minutos perdidos.
34. Sólo trae problemas competir con zapatillas demasiado ligeras, que están indicadas para corredores muy livianos que compiten a ritmos muy altos, es decir, de élite o sub-élite. Los aficionados deben competir con el calzado que entrenan, que ha de ser estable, con buena absorción y flexible.
Competición (el día del maratón):
35. No se deben tomar ampollas ni geles de carbohidratos de asimilación rápida, pues pueden producir el efecto contrario al deseado. Sí se pueden tomar bebidas isotónicas, que llevan una baja concentración de carbohidratos de asimilación lenta. El riesgo es que al ingerir una ampolla de índice glucémico alto a partir del kilómetro 30, momento en que las reservas de carbohidratos escasean, el organismo detecta un incremento muy brusco de la glucosa sanguínea y entonces segrega insulina para contrarrestar y reequilibrar los niveles de glucosa. Esta subida de insulina, también brusca, provoca un efecto rebote, disminuyendo mucho los niveles de glucosa en la sangre y consiguiendo con ello el efecto contrario al deseado, similar a lo que comúnmente llamamos “pájara”.
36. Procurar no dar cambios de ritmo, pues esto acelera el agotamiento y bloqueará el hígado. Sí los evitáis veréis como el resultado final es siempre mejor. A ritmo más constante mejor resultado en el maratón.
37. En el maratón hay que hacer lo contrario, es decir, siempre es mejor salir de forma conservadora, para ir creciéndose a medida que pasan los kilómetros. Lo mejor es hacer la primera parte algo más lenta del ritmo medio que se busca.
38. Si las condiciones meteorológicas el día de la carrera son adversas (mucho calor o viento fuerte) es necesario adaptar el ritmo a las mismas, disminuyéndolo entre 4’’ y 10’’ por kilómetro. Empeñarse en mantener el ritmo previsto puede llevar al atleta a estrellarse sin remisión. Aceptar la mala suerte puede suponer perder entre 3’ y 6’ sobre el ritmo previsto.
39. La motivación permite enfrentarnos a nuestros propios máximos. El instinto, la búsqueda de los límites físicos y psicológicos, el afán de superación y de aventura o los estímulos que nos proporcionan continuamente las campañas de promoción, hacen que sintamos interés por el maratón. Esa acción estimulante, de “un poco más rápido que en el anterior” o  de “acabarlo”, si se es primerizo, provoca un efecto: la motivación (que según algunos especialistas pueden elevar la resistencia al cansancio y al dolor hasta en un 20%).
40. Supone un alto riesgo para la salud correr resfriado. Si es de origen vírico no hay que correr nunca el maratón, aunque éste se haya producido doce o catorce días antes. En el mejor de los casos realizará un tiempo mucho más lento, con muy malas sensaciones, fuertes dolores musculares, sufrimiento y dolor, mucho dolor en los últimos kilómetros…
41. Si estás lesionado no pierdas el tiempo corriendo, pues no llegarás. O si lo haces, será en condiciones muy lamentables, con la lesión agravada y con alguna más…
42. Una vez realizado el maratón es necesario descansar del todo una se- mana y hacer otras dos de descanso activo. Por salud y por asimilar el gran esfuerzo físico y psicológico. Si lo haces así, tu organismo te recompensará con una supercompensación entre 4 y 5 semanas después. Y te permitirá preparar el siguiente maratón en las mejores condiciones físicas y con una mejor base de partida.

jueves, 14 de enero de 2016

5 mitos de andar en bicicleta

Las bicicletas se multiplican en el mundo. También las leyendas urbanas sobre sus beneficios y desventajas.

En Estados Unidos, por ejemplo, el número de personas que se trasladan al trabajo en bicicleta aumentó 60% en la última década según publicó la oficina de censo el pasado mes de junio.
Las 786.000 personas representan sólo un 0,6% en comparación con el 2,9% que lo hace en Inglaterra y Gales.
En América Latina, por su parte, siguen apareciendo los sistemas de bicicletas públicos como el EcoBici en Ciudad de México o los carriles exclusivos para ciclistas como el de Bogotá, tendencia que se repite en otras ciudades a lo largo del continente.
El incremento de "principiantes" también ha dado pie al aumento de los consejos de los "veteranos", que buscan responder a las dudas que surgen entre quienes comienzan a pedalear.
En BBC Mundo aclaramos cinco de las principales inquietudes que se repiten en los foros de discusión de aficionados a las bicicletas.
¿Adelgaza?
Andar en bicicleta es una actividad aeróbica, que es el tipo de ejercicio que se recomienda para adelgazar y perder grasa en el cuerpo.
El punto es que la pérdida de peso depende de cuántas calorías se queman y cuántas se consumen.
Un estudio publicado en la British Medical Journal reveló que aquellos hombres y mujeres que van a trabajar de manera activa (bicicleta, corriendo o caminando) poseen un índice de masa corporal y porcentaje de grasa en el cuerpo significativamente menor que aquellos que lo hacían por una vía de transporte privado.
Una persona que pesa 58 kilogramos, por ejemplo, es capaz de quemar entre 170 y 250 calorías si se desplaza a un ritmo relajado, que puede aumentar a más de 400 si pedalea a una intensidad moderada o superior a 700 calorías si lo hace de manera vigorosa.
Es decir, andar en bicicleta puede ayudar a adelgazar, pero depende del ritmo en que se haga y la dieta que haga para complementar el desgaste físico.
¿Perjudica las relaciones sexuales?

Fertilidad, impotencia, insensibilidad... Uno de los mayores mitos en relación a la bicicleta es sobre si afecta la vida sexual de las personas, tanto para las mujeres como para los hombres.
Comencemos por ellas. Hace dos años se publicó un estudio en el que se cuestionaba si la posición en la bicicleta podía causar adormecimiento y pérdida de sensibilidad en el área genital.
El estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, Estados Unidos, hacía referencia a la altura del manubrio en relación al asiento, que si se encontraba más bajo producía una mayor presión en el perineo y una menor sensación en el piso pélvico, entre el ano y la vagina.
Pero los investigadores aclararon que esta condición podía cambiar con una modificación de la posición del manubrio y que se trató de un estudio pequeño, con un grupo reducido de mujeres de nivel competitivo.
sería necesario llevar a cabo más investigaciones con mujeres que usan la bicicleta como simple medio de transporte.
En cuanto a los hombres se han publicado muchos estudios que demuestran que la bicicleta puede causar trastornos genitales y disfunción eréctil.
Pero la más reciente investigación al respecto, en el que se analizó una muestra de más de 5.000 ciclistas, no encontró ninguna asociación con el tiempo que se pasaba sobre el sillín y la infertilidad.
El estudio resaltó que si la conclusión tomó en cuenta a ciclistas que recorrían unos 300 kilómetros, aquellos que lo hacen de manera más recreacional no tiene ningún tipo de riesgo.
¿Ayuda a reducir los niveles de contaminación?
Del medio ambiente sí, del ciclista no.
Es evidente que al aumentar el número de personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte disminuye el uso de vehículos en la ciudades.
Sin embargo, esta estadística no favorece directamente a los ciclistas, que pueden inhalar entre dos y cinco veces más partículas contaminantes que aquellos que viajan en automóvil.
Tanto el estudio publicado por Luc Int Panis, investigador del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica, como dirigido por el profesor Jonathan Grigg de la Escuela de Medicina de Londres, señalan que el causante es la respiración más rápida y profunda de quienes andan en bicicleta.
Esto hace que inhalen mayor las partículas ultra finas que están en el aire, que llegan a ser de cientos de miles en un centímetro cúbico de aire en las horas de mayor congestión.
¿Es malo para las rodillas?
Depende de la posición que se tenga encima de una bicicleta.
Los expertos recomiendan que aquellas personas que van a montar bicicleta se asesoren en cuál es el tamaño que más se adapta a sus características y reciban asesoramiento de cómo debe ser la postura encima de la bicicleta.

Lo repetitivo de la acción de pedalear puede causar muchas molestias si no se logra que el movimiento sea fluido y sin mucho esfuerzo, que por lo general se logra poniendo el sillín a una altura adecuada.
También es recomendable comenzar a pedalear a un ritmo moderado e ir aumentando la intensidad gradualmente.
Andar en bicicleta es un ejercicio de bajo impacto y por lo tanto se recomienda frecuentemente en los tratamientos de rehabilitación de personas que han sufrido lesiones.
Pero los especialistas de medicina deportiva también sugieren complementar el uso de la bicicleta, que se trata de un movimiento lineal, con otro tipo de ejercicios de mayor impacto como correr.
El objetivo es desarrollar diferentes músculos y evitar problemas en otras partes del cuerpo, como huesos y articulaciones.
¿Casco o no casco?
Esta semana el británico Chris Boardman, medallista olímpico y explusmarquista de la hora, está ofreciendo una serie de consejos de seguridad para los aficionados a las bicicletas.
La sorpresa es que en su lista de prioridades no se encuentra el casco.
"El problema es que desalienta a las personas y uno va tan seguro en una bicicleta como caminando. Estadísticamente también es más seguro que estar en tu propio baño. No hay nada malo en los cascos, pero si sólo el 0,5% de las personas lo utilizan en Holanda, que es de los países más seguros, debe ser por una razón", explicó Boardman a la BBC.
Esta posición generó muchas críticas entre la audiencia y Boardman, que forma parte de una campaña del gobierno británico para incentivar a las personas a montar bicicleta, defendió su postura resaltando más los beneficios que se logran con el ejercicio que los riesgos que se toman al no usar el casco.
Sin embargo, el Instituto de Seguros para la Seguridad en la Carreteras en Estados Unidos, determinó que la mayoría de las 722 muertes que se produjeron en accidentes de bicicletas en 2012 ocurrieron en personas que no portaban cascos.

Según el instituto, los cascos también redujeron los riesgos de lesiones en el cerebro en un 85%.